El karma llega con el alma a ciegas
4ta parte:
Como era de esperarse este
niño tenía que crecer, ha llegado en aquella edad donde se encontraba rodeado
de diferentes pensamientos con 10 años él estaba ingresando al 5to grado de
primaria, para hacerle más interesante este nuevo ciclo escolar integrando a su
grupo 6 compañeros que habían reprobado el grado, pero sobre todo lo que lo ponía
a el más nervioso era el maestro asignado para su grupo, claro como era de
esperarse él ya tenía un conocimiento previo sobre el maestro por parte de su
hermano mayor que ya le había dado 2 años clases seguidos, así mismo ya había observado
como eran sus comportamientos luego de asistir a una excursión en el 30 de
abril dia del “Niño” con el grupo de su hermano.
Pero todo a la larga tenía que cambiar o no era la verdad del cómo era el maestro, sin pensarlo al principio era algo extraño para los compañeros con los que había compartido experiencias en otros grupos, era muy difícil mantener un vínculo de empatía a él lo dominaba el peor enemigo de cualquier persona la “Pena” por donde se le veía sonreír era mas con sus amigos de su misma generación miraba a los compañeros nuevos, por la mente navegaba muchos pensamientos de miedo, están mas grandes de edad y su estatura era mucho más alta que la de todos los demas esos eran los aspectos que para el les cerraba las puertas a convivir con ese tipo de personas, pero el no estaba quieto esta peculiaridad que lo tenía definido desde su infancia llego el momento que tenía que acoplarse con ellos, cómo ya era de costumbre todos los días la pasión y el amor hacía el futbol corrían en sus venas él no podía pasar un momento sin jugar futbol y si no jugaba en la escuela era en las calles por la noche de la colonia con sus hijos de los vecinos, pero en ese momento minutos antes de que toquen la campana del recreo Edgar era el que siempre llevaba el balón para las retas se terminó acercando al grupo de siempre ahí donde Jefferson, preguntándonos oigan dicen los nuevos que si le damos la reta de inmediato su mente presentía el miedo ellos no iban a jugar cómo nosotros jugamos, quería opinar pero el miedo de se burlen de mí me hizo detenerme y dar mi opinión, más sin embargo de los 6 compañeros que ingresaron uno de ellos era su primo de Edgar, Mauricio era su nombre, mientras Jefferson terminaba de comer rápidamente su desayuno ya casi todos estaban bajando para la cancha a el lo desesperaba ver que todos se iban sin él, metía enseguida su lonche sin haberlo terminado de comer, mientras bajaba corriendo las escaleras se pasó a caer de la desesperación llegando a la cancha ya se encontraban preparado todos solo estaban esperándolo, de inmediato fue detectar la presión del equipo contrario se veían muy confiados y por medio de insultos se hablaban, claro que para él ya era todo normal ya que en su hogar se encontraba rodeado de este tipo de palabras por su padre, abuelos y algunos tíos pero él sabía que en la escuela no podía decir ese tipo de palabras, así que de inmediato uno de ellos se les acerco y les propuso que a los 5 primeros goles gana el equipo y el trofeo iba ser un refresco o mejor conocido una Coca-Cola, bueno nosotros éramos muy nobles no sentíamos intimidados por lo tanto accedían pensaban que si no aceptaban les iban a reclamar o se iban y ya no habría a ver reta, aceptaron así que el que fue a comentarnos esta propuesta pudo detectar en sus cara la emoción y diversión que les causaban todos los demás verlos con miedos a todos los rostros de sus compañeros, comenzaba el partido fue ahí cuándo ahí pudo observar los primeros movimientos del equipo contrario, uno de ellos se llamaba Sergio tenía un buen juego con el balón buscaba siempre la anotación, definía ha portería de una manera muy agresiva el noto desde ese momento que no era un buen plan llegarlo a marcarlo así que ya no podía controlarse el miedo lo domino hasta llegar el punto de quedarse callado se le desapareció por arte de magia lo arrogante ha cómo era cuándo se encontraba con todos sus compañeros de confianza, al fin de cuentas terminamos perdiendo, vendría lo bueno para todos teníamos que cumplir lo más rápido posible con el premio.
El miedo tenía el poder sobre ellos los terminaba contagiando pero ellos buscaban la forma de tranquilizarlos así que tenían que acceder con el trato, así mismo Luis era uno del equipo contrario detuvo el balón durante el juego comunicándonos ya ganamos, Jefferson se les quedo mirando a su equipo con una cara de angustia, por que para ese momento a él no era de andar mucho dinero si es que era nomás para su desayuno y lo que sobrara para sus dulces que era muy poco, todos los demás se quedan mirándolo que vamos hacer saliendo tenemos que ir a comprar el refresco en el Willis, mientras el y su equipo se ponían de acuerdo de inmediato se nos acercan todos ellos fue algo muy intimidante para todos ellos, luego el Luis nos pregunto cómo le vamos hacer con el premio literal para Jefferson y los demás le había comido la lengua el ratón, ahí era el mejor momento para aprovecharse de Jefferson y sus amigos, al fin de cuentas quedamos en acuerdo a comprometerse que saliendo de clases les íbamos a entregar su refresco, desde ese momento para Jefferson sabía que no iba ser pasar esa etapa del 5to grado y tal vez sexto.
Escrito por: Jefferson Zúñiga.
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