Ángel Oniel Chi Ruiz
18 de Noviembre de 2022
Poco a poco el mundo entre ellos pasaba algo raro, ya que el simplemente decia que la amaba, mientras que ella siempre se quedaba con los anhelos de escuchar lo mismo de el, el tiempo fue pasando lentamente... y cada vez mas; las cosas fueron cambiando, se fueron muriendo, las cosas entre ellos ya no eran las mismas, el amor que el le juraba tenerle a ella, poco a poco iba como desapareciendo, mientras que el alma de ella se iba apagando por dentro; ella ya no se sentia amada, ni feliz, aveces ella desea volver a esos tiempos, por lo tanto, ella siempre quiere estar a lado de el, pero el siempre tenia alguna justificacion para no estar con ella, su respuesta siempre era: "Hoy no puedo, tengo trabajo" ella solo se consolaba mirando las fotos y videos con las que solian estar juntos, en el que el le cantaba por las noches, salian todos los dias por cualquier cosa, asi hasta sea a platicar, eso le ayudaba a calmar su dolor de ausencia.
Ella tenia tantas ganas de compartir tiempo con el, pero como siempre el tenia algo mejor que hacer, el jamas se dio cuenta que ella lo amaba con toda su alma, pues el era su razon de vivir, todo lo que a ella le importaba era el.
Un dia de tristeza como era de esperarse, ella le invadio la soledad y el vacio mas grande en su corazon que decidio llamarlo, y le dijo: "Amor, necesito hablarte, te lo pido por favor" pero siempre su respuesta era... "Hablamos despues si?, ahora no puedo" ella sin embargo no perdio la fe y sigo insistiendole "Solo seran 10 minutos por favor" pero el nunca respondia y jamas llegaba a casa temprano, y si llegaba lo hacia tan cansado, que ya no tenia interes en hablar.
Entre mas ella queria hablar con el, pero el mas se alejaba de ella, le ponia excusas cada vez que el se portaba asi, ella lloraba cada noche en su habitacion preguntandose que hizo mal, rios de lagrimas caian y mojaban un papel que siempre sostenia entre sus manos, lo que el nunca supo, es que ella estaba muriendo, el cuerpo de ella se estaba llenando de moretones, le resultaba dificil respirar, a veces ella se sentia debil, con nauseas.
La sensacion de cansancio le pesaba mucho y la pérdida de apetito, era común, pero a pesar de eso, él siempre la ignoró, aun en su peor momento, él decidió viajar por unos meses; mientras ella se quedaba sola, sin la persona que decía amarlo.
Las llamadas de ella le llegaban a él, pero rara vez contestaba, hasta que...un día que regresó de su viaje de trabajo, quiso ir a saludar a su maravillosa esposa, cuando entra, lo que encuentra es a su suegra en la cama donde le entrega una carta de ella, mientras su suegra le dice: "Cómo es posible que hayas dejado ir a mi hija" por lo que él no dijo ni una palabra y su suegra se retiró, en ello, abrió la carta que ella le había dado y decía lo siguiente: Amor...Lamento haberte molestado tantas veces con mis llamadas, lamento las muchas veces que te pedí que estuvieras a mi lado, perdona si te quite tu tiempo, igual perdóname por todas las veces que sentistes que te falle, por hacer de ti, mi necesidad, pero quería pasar mis últimos meses contigo, ya que tu en verdad fuistes el amor de mi vida, siempre te quise decir que mis días estaban contados, y quiere vivirlos solo a tu lado, te ame, te amo y nunca dejare de hacerlo, pero creo es momento de irme, te veré en otro mundo, gracias por toda la felicidad que viví junto contigo" Con todas mis fuerzas valeria"
Cuando terminó de leer la carta, estalló en llanto gritando su nombre desde su habitación, pero era demasiado tarde; ella se había marchado para siempre y descansando en un lugar en donde se siente en paz y alegre, cosa que él no supo valorar de verdad.
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